Publicidad:
Terra
La Coctelera

Caricias

Nos hemos enredado en un enjambre de lúdicas caricias
la urgencia se ha disfrazado de batalla casi felina
rodamos abrazados por una ladera de impecable algodón egipcio
si éstos gemidos no existieran
nuestras piernas y brazos podrían calificarse de enredadera que se mueve al viento
te beso y te repito que te amo
y te digo tantas cosas que ahora casi logran sonrojarme
tu mirada solo pide más
ya no articulamos palabras
en mi cruzada por tu piel descubro entonces otra cosa
aquel otrora blanco inmaculado de bragas
por el vaho de la urgencia es ya vencido
por el presentimiento y por la certeza
veneros crecientes desparraman
testigos de sequia curada
nos terminan de abandonar las razones para atarnos a las últimas prendas
quedamos ya desnudos, del cuerpo y del corazón
tu alma, la mia y una alborada
y nuestros cuerpos... mas bien, locura
frenesí, salvaje y loca cabalgata de pasión humana por la carne trémula..., por el sueño que se cumple, por el antojo que nos alcanza.

Cruel lentitud

me deleito en la locura escuchando tu respiración
demasiado orgullosa para decirlo
calla, no lo necesito..
te llevo despacio con cruel lentitud
hasta que arrebatas mis dedos y los acercas a tu corazón
sabiendo de tu lado sensible te llevo hasta ahí
premeditado, apacible y ahogado de alevosía
extasiado de placeres sé que bajo mi mano está tu corazón
y en medio de los dos tu seno no te deja sentir el amor
son momentos de casi blasfemia y un paso antes de la herejía
casi juro que no había sentido esto
solo escucho en el trasfondo a la otra tú
palabras rosas, cálidas y rojas...

Perfume de Gardenia

tus ojos están cerrados
quisiera mirarlos pero no me dejas leerte en el momento
tu vientre exigiendo
todo tu ser habla por ti
levanto la mirada y miro el temblor de tus labios
pequeñas cosas mas que no se podrian fingir
mientras yo solo te beso y te brazo
la menta y canela se mezclan
emulsionan esas hierbas con mi olor y el tuyo
de tu sexo, de tu piel y de los mios
los sabores embalsaman el camino poco a poco
que estalle el planeta en confeti esta noche
moriría contigo aqui
como el último deseo del condenado
como si hubiera vivido la vida y solo quedaras tu...

Sobrando

mientras nos besamos somos presas
las ropas nos han salido sobrando
poco a poco les exiliamos
y aún cuado no hay espacio entre nuestros labios
se nos escapan pequeños y sordos unos gemidos
primeros gemidos de hambre de pertenecer
de poseer y de ser poseido
mas allá de lo carnal
así recuerdo los primeros ruidos

Traición

no podemos esperar mas
solo alcanzo a quitarme el pudor de encima
con fuerza, feroz y hambriento
dices casi en silencio
que habias sido una tonta
que te has dado cuenta
del desperdicio de las horas pasadas conmigo
que no sabias lo que estabas viviendo
quizá ahora tampoco lo sepas
pero te entregas y me entrego
y por más que te quiero besar lento y profundo
me doy cuenta que el cuerpo nos traiciona

Abres la puerta...

Abres la puerta sin mostrarte toda
como si estuvieras parcialmente desnuda
como un lince hambriento tomo tu cara entre mis manos
te doy unos primeros besos sin cerrar la puerta
casi no te dejo cerrarla
nos besamos locos y enchidos de primavera
la luz tenue hace que no repare en el cambio de tu cabello
tu vestido o mi ropa se rasga en no se qué
me retiro de mala gana de tus labios
para destrabar las ropa de la puerta cerrada con premura
coqueto y pretencioso te sonrio
tus colores cambiantes siempre me acechan
la hermosa luz de tus ojos lo ilumina todo
tu ... devuelves una sonrisa que incendia
una llamarada...

Aquel día

Lo recuerdo bién, ese día el frío era mas fuerte, avisaste que estabas lista, "nos vemos en el reloj", fuí hasta el hotel acordado, nunca olvidaré mis pasos hacia el pequeño vauxhall amarillo que tantas veces me ha llevado a tantos lugares, esa vez me llevaría a tí, entré al vestíbulo con el corazón saliéndoseme en el pecho, "soy fulano de tal me espera Mengana de tal, sé registró hace unas horas con ustedes", "habitación 349, tercer piso (o séptimo cielo, daba igual), por el elevador a su derecha caballero...", fué la respuesta que me dieron, caminé hacia el asensor con cara de hipocresía, ocultando en mi rostro la felicidad de un crío cuando sale de la escuela, mis pasos por el tercer piso se daban sobre una alfombra llena de colores vivos contrastando con el pálido ocre de las paredes, casi no logro controlar mi cuerpo de la emoción, al fin llego frente a la puerta 349, no se oye ruido desde afuera, toc, toc, toc...

Las horas...

Estas horas, poco mas de 72 han sido de poca calma, será nuestra segunda vez, la segunda vez siempre es la mejor de todas, por que ya sabemos a que huelen nuestros cuerpos, recordamos cada gemido, cada latido, cada apretón de la primera vez, y los olores están tan frescos que parece que fue solo ayer, así que la alevosía es mayuscula, y una corriente eléctrica me recorre desde la nuca hasta el coxis, solo de recordarlo, mi piel se eriza, mi pulso se agita, solo de escribirlo, ya no puedo pensar en otra cosa, solo en besarte, abrazarte, en cual será el pretexto para desnudarte pronto, y no lo sabes pero me entregaré todo, todo, todo, otra vez, y espero que ya no vengas con cautela, quiero ver tu pasión libre y suelta como tus pensamientos y acaso tu lujuria también.